Dos años y medio viviendo en velero

La familia Hogan en Portobello. De izquierda en la fila de atrás: Mark, Sara, Ruth, Kathryn y Zachary. Fila de enfrente: Isabella, Hannah y Connor

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Esta es la historia de Ruth y Mark Hogan, una pareja de profesionales originarios de Texas que compró un barco y zarpó con sus siete hijos en el 2012 terminando en Panamá… por ahora. El viaje sigue siendo tan emocionante para ellos hoy en día como lo fue cuando se tomó la decisión de vender todas sus pertenencias y comprar un barco.

Vivir fuera de la red

La familia Hogan en Portobello. De izquierda en la fila de atrás: Mark, Sara, Ruth, Kathryn y Zachary. Fila de enfrente: Isabella, Hannah y Connor

La familia Hogan en Portobello. De izquierda en la fila de atrás: Mark, Sara, Ruth, Kathryn y Zachary. Fila de enfrente: Isabella, Hannah y Connor.

Cuando el empleo de Mark en la industria del petróleo y gas obligaría a la familia a realizar una mudanza importante, eligió en su lugar, cambiar su estilo de vida.

“Se despertó una mañana y dijo: es hora de comprar un barco. Es tiempo de salir a navegar”, dijo Ruth. “Eso fue en abril de 2012. Para junio ya teníamos un barco.”

“Como tenemos una familia tan grande, la posibilidad de mudarnos a un barco y tener una vida normal era bastante difícil”, admitió Ruth.

Al igual que todas las familias, los niños tenían horarios sociales ocupados. “Sara acababa de convertirse en una porrista, Connor y Hannah estaban jugando fútbol, y Zachery estaba comenzando su primer año en la escuela secundaria”, dijo Ruth.

“Nuestra cuarta hija, Kathryn, y la menor, Isabella estaban recibiendo clases en casa. Kathryn, Isabel y yo trabajamos para preparar el barco, mientras que Mark siguió en su trabajo. Ese tiempo sirvió para que los niños mayores terminarán el primer semestre escolar”, dijo Ruth.

En noviembre de 2012, se trasladaron a su barco de vela de 41 pies de la marca Morgan Out Island y navegaron fuera de Houston con rumbo al Caribe en diciembre. En julio, se instalaron en Panamá donde se han radicado desde hace dos años.

Estilo de vida adolescente en un barco

“No somos muy apegados al Internet, porque la mitad del tiempo ni siquiera tenemos una conexión”, dijo Ruth. “Nuestros hijos han visto y hecho tanto en el último año que, al leer los comentarios de sus amigos sobre un gran evento como una danza semi-formal, dicen suena “terriblemente aburrido”, dijo Ruth.

“En realidad, ninguno quiere volver a los Estados Unidos y hacer lo mismo de siempre”, dijo. “Dos de mis hijos practican surf a las 7 a.m. Ninguno de ellos puede imaginarse sentado en un aula de nuevo”.

¿Cúal es el siguiente paso?

“Nuestros amigos nos preguntaron cuando nos fuimos, ‘¿Cuánto tiempo vas a estar fuera?’ Les dijimos, cada año vamos a evaluarlo, y si nos gusta, seguimos adelante”, dijo Ruth.

Su siguiente parada probablemente sea Bocas del Toro, un destino muy apreciado en la lista de surf de los hijos de la pareja Hogan.

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